Cae la tarde, y el sol entrega su brillo, al terciopelo azul.
Miro las líneas discontinuas sobre el asfalto mientras conduzco, y entro en trance.
Estoy a un día de despedir el verano, y una extraña sensación me recorre la superficie de la piel.
La vida pasa demasiado rápido últimamente, y los recuerdos se difuminan en la química de mi cerebro.
Tengo lecturas pendientes, dolores atrevidos y acumulo miradas que a mí, no me dicen nada, pero que en origen, son furtivas.
No puedo contabilizar las veces, que he querido retomar la rutina de escritura, pero las palabras huyen de mí a una velocidad de vértigo, y me quedo desnuda y disléxica en medio de este mundo áspero.
Soy un colibrí, huyendo de los jardines tristes.
Supiste olerme en medio del caos y sentí tus ojos sobre mi cuerpo.
Me gusta tu estilo poco previsible y me estoy pensando muy mucho lo de regalarte el suspiro que mantenga ese nexo embriagador que mueve al mundo.
Fue bonito verte nervioso mientras intentabas mantener las formas, me sacó una sonrisa.
Las estrellas titilan allá arriba, me guiñan un ojo, y me invitan a mantener largas conversaciones con ellas. A veces, surco la galaxia danzando en elipses de color púrpura, y me envuelve el polvo cósmico, luego, estornudo y aparezco en el hueco de tu mano y así, en un loop eterno.
He aprendido de memoria los sonidos del alba, casi siempre pájaros y brisa suave.
Sin quererlo, descubrí un día el olor de la lluvia sobre la tierra seca, y ya nada ha vuelto a ser igual, petricor, le llaman, para mí es sencillamente la salvación.
Las libélulas que pretenden adornar mi piel, anuncian las primeras gotas de lluvia, y con ellas viajo durante eones, hacia ciudades de barro y oro.
Soy la niña sin patria ni dinero, que erigió su mundo, con maderas que moldeó el mar y con vientos que susurraban esperanza.
Sigo escribiendo la canción definitiva, a la espera de los acordes adecuados.
El jazz de fondo en los días anodinos, son la pista que conduce a la rutina placentera.
Sabrás reconocer lo verdaderamente importante?
Ojalá que si...
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